|
Con la participación del equipo de colaboradores que coordina la lingüista y académica Irene Pérez Guerra, la Academia Dominicana de la Lengua trabaja en la confección de un diccionario de frases dominicanas. Como en el diccionario de palabras de nuestro idioma, en este código lexicográfico aparece la palabra en negrita y de inmediato la frase en que se usa con su definición. Mediante este procedimiento estamos preparando el diccionario de fraseología.
La diferencia está en que este diccionario no es de palabras individuales, como son los diccionarios normales, sino de frases, vale decir, de expresiones, modismos y fórmulas elocutivas. En virtud de que una frase difiere de una palabra, ya que lo peculiar de una frase es su estructura formada por la unidad de dos o más palabras con un sentido diferente al que tienen las palabras separadamente, este tipo de diccionario postula una metodología diferente. Por tanto, se trata de una unidad fraseológica, que entraña una combinación de dos o más palabras con un sentido específico que tienen en el seno de las lenguas y que, en virtud de la variedad dialectal, en República Dominicana encontramos frases que no aparecen en Colombia y en Colombia aparecen frases que no se conocen en Chile; es decir, cada país tiene frases peculiares, como también hay frase comunes para todos los países que hablan una misma lengua. Cada comunidad de hablantes, así como cada país, suele crear frases específicas, peculiares, nativas de su cultura; entonces, dentro del conjunto general de la fraseología se incluye lo que llamamos locuciones, expresiones, modismos, frases hechas, giros idiomáticos, idiotismos, términos con los cuales se alude a la unidad fraseológica, cuya diferencia se habrá de especificar en cada caso particular. Hay una tradición de estudios fraseológicos, que es el enfoque particular de las frases de una lengua. La confección de este diccionario de frases tiene unas reglas propias, una metodología diferente a la que se aplica para hacer un diccionario de palabras. El propósito es elegir frases dominicanas, aunque consignaremos frases de la lengua española; con ese fin, hay dos fuentes fundamentales para acarrear las frases: la primera fuente es de orden literario, en cuya vertiente damos prioridad a los libros de narrativa, como cuentos, relatos, estampas y novelas, ya que la narrativa de ficción suele ser, en el ámbito de la lengua, la fuente donde principalmente se registran las frases; la segunda fuente es el lenguaje oral, que se consigue en la conversación, cuando hablamos o escuchamos a los usuarios de la lengua, en el habla de la calle, las oficinas, los hogares, los barrios, los campos; en esa fuente de la oralidad se hallan esas frases, ya que constantemente escuchamos frases en la expresión coloquial o la conversación. Lo particular de esto es la significación que tienen esas frases. Hemos de tener en cuenta que empleamos frases que se usan en el español general y también frases que se usan en países específicos o frases exclusivas de un país. En el proceso de recolección de esas frases, hay que aplicar una metodología de trabajo para saber identificar esas frases. Para ese trabajo de recolección de frases es necesario previamente tener un claro concepto de la categoría de la palabra, si se trata de sustantivo, verbo, adverbio, conjunción, interjección, artículo o preposición. A esa clasificación de las palabras se le llama categoría gramatical. Ese conocimiento es necesario porque hay una palabra dentro de la frase que hace la función de núcleo y es la palabra principal a la que se está haciendo énfasis, o sea, la que alude a lo que se está hablando dentro de una frase; entonces hay que determinar esa palabra dentro de lo que se está explicando, que son las categorías gramaticales. Por ejemplo, si digo “hijo de Machepa”, “dar muelas”, “más manteca que un ladrillo”, hay que determinar la categoría gramatical de la palabra clave, para captar su significado, ya que una misma palabra puede tener cambios dentro de la frase o de la variante de una frase. En algunos lugares hay frases que tienen variantes; cuando se identifica una frase, se pueden consignar sus variantes; en este caso, para el procedimiento de identificación es bueno demostrarlo con algunos ejemplos. Es también importante consignar que cuando estamos leyendo un texto narrativo, al identificar una frase, hemos de citar el contexto oracional donde aparece la frase. Se cita ese contexto y se pone en negrita dentro de la frase para destacarlo del contexto donde aparece. Si presentamos frases como “hijo de mala madre” o “para lo que nos falta”, se enmarcan en el contexto oracional donde aparecen usadas. Al citar la frase, se indica la fuente consultada. En ese caso, se citan el nombre del autor, el título del libro, el lugar de publicación, la editora, el año de publicación y la página donde figura la cita. Santo Domingo, Casa de las Academias, 6 de octubre de 2011. |