|
Una de las características más hermosas, a mi modo de ver, del español que hablamos en la República Dominicana es la presencia de marinerismos. Son palabras propias del vocabulario de las gentes de mar que nosotros usamos frecuentemente para contextos que nada tienen que ver con su empleo original. De ahí procede su maravillosa capacidad de evocación. |
|
Leer más...
|
|
|
A veces pienso que las parientes pobres de los signos de puntuación, tan mal empleados habitualmente, son la interrogación y la exclamación. En estos días cayó en mis manos una novela en la que ambos signos se usaban incorrectamente a lo largo de toda la obra. ¿Nadie en todo el proceso de creación y publicación se dio cuenta de este error garrafal? ¡Parece increíble y, sin embargo, es cierto! Las encontramos mal utilizadas con mucha frecuencia en la publicidad, que nos invade en todos los ámbitos. Su uso es sencillo y, para usarlas correctamente, sólo necesitamos manejar unas reglas simples y hacer un pequeño esfuerzo. |
|
Leer más...
|
|
|
Hace algunos años presenté una ponencia en el Congreso de Historia de la Lengua acerca de los nombres de pila utilizados en la República Dominicana. Le llamamos nombre de pila por ser el que se le imponía al niño en la pila bautismal. El hecho de que la legislación dominicana no limite la elección se traduce en una absoluta libertad a la hora de nombrar. |
|
Leer más...
|
|
|
La lealtad a lo que somos |
|
|
|
|
Los viajes, incluso cuan-do tienen como destino un lugar muy cercano, nos enseñan que no estamos solos y que no somos únicos. Nos acercan además a realidades personales que no hemos vivido como individuos. Un ejemplo es el de los hispanohablantes que viven en territorios con una lengua oficial distinta al español; nos toca muy de cerca el caso de los dominicanos que residen en los Estados Unidos. |
|
Leer más...
|
|
|
Las palabras que utilizamos para nombrar lugares, los topónimos, son como pequeños grandes fósiles que atesoran entre sus letras una historia de muchos siglos. En su origen los topónimos se utilizaban para denominar a las personas que procedían del lugar. Así se transformaba en un nombre de familia, un apellido, que se heredaba de padres a hijos. Elio Antonio de Nebrija, autor de la primera gramática de la lengua española, era natural del pueblo sevillano de Lebrija, en latín Nebrissa Veneria. |
|
Leer más...
|
|
|
Nos hemos encontrado en estos días con un alentador anuncio de Pro Consumidor en el que se nos recuerda que el etiquetado de los productos debe leerse en español. De acuerdo con las disposiciones legales dominicanas, los textos y leyendas de las etiquetas de los productos, tanto los de producción nacional como, muy especialmente, los importados, deben estar redactados en español. |
|
Leer más...
|
|
|
Nuestro Diccionario de americanismos |
|
|
|
|
Esta semana presentamos en la Academia Dominicana de la Lengua el Diccionario de americanismos de la Asociación de academias americanas de la lengua. Es el primer diccionario académico íntegramente dedicado al léxico usual americano y nos enorgullece que sea además el más completo. |
|
Leer más...
|
|
|
Un ingrediente más para el diccionario |
|
|
|
|
Una de las lectoras de la columna se interesa por saber si se dice sancocho o salcocho. Ambas palabras existen, y son correctas, así como sus relacionadas salcochar y sancochar. Proceden de la misma raíz latina, combinada con dos prefijos distintos. La confusión entre ellas, que puede provocar dudas, es la cercanía de sus significados y el hecho de que estos varíen de un lugar a otro del amplio territorio hispanoparlante. |
|
Leer más...
|
|
|
Industria cultural con presente y futuro |
|
|
|
|
Decía Octavio Paz: "Para todos los hombres y mujeres de nuestra lengua la experiencia de pertenecer a una comunidad lingüística está unida a otra: esa comunidad se extiende más allá de nuestras fronteras nacionales". |
|
Leer más...
|
|
|
El cine en versión original nos permite conocer de primera mano la obra del cineasta, de los guionistas y de los actores. Si no dominamos el idioma original de la película, echamos mano de los subtítulos para seguir el contenido de la narración o el diálogo de los personajes. El subtítulo es una oportunidad de enfrentarnos a la lengua escrita, para la que cada vez nos volvemos más perezosos. Hasta aquí, todo son ventajas. |
|
Leer más...
|
|
|
¡Qué caprichosa es a veces la historia de las palabras! Nuestra imprescindible arroba, ciudadana del siglo XXI, nació hace ya unos cuantos siglos cuando ni siquiera la imprenta se había inventado. Echaban mano de ella los escribientes para abreviar ciertas preposiciones y conjunciones (ad, at), como usaban la ñ para abreviar la doble n latina, origen de nuestra querida letra eñe. Recuerden que la escritura era manuscrita y a pluma, de ave, no estilográfica. Todo lo que pudiera abreviarse era más que bienvenido. En español se usó además como símbolo para representar una unidad tradicional de medida de capacidad o de masa; hablamos así de una arroba de vino o de aceite o de un puerco de quince arrobas. |
|
Leer más...
|
|
|
|
<< Inicio < Anterior 1 2 3 4 5 6 Siguiente > Final >>
|
| Resultados 61 - 75 de 77 |